Un grupo unido, con dos jornadas aún por disputar y ya con el ascenso en el bolsillo. Esta es su historia.
Hay equipos que ganan por talento. Y hay equipos que ganan porque ninguno de sus jugadores está dispuesto a dar un paso atrás. El Infantil C de fútbol del CHV1995 es de los segundos, y esta temporada lo ha demostrado con creces: ascenso a Primera División y más de 130 goles anotados en conjunto cuando todavía quedan dos jornadas por disputar.
Los números son llamativos, pero no cuentan toda la historia. Porque detrás de esos goles hay entrenamientos en San José del Parque, muchas horas de trabajo y un grupo que ha ido aprendiendo, ajustando y mejorando semana tras semana con una regularidad que no es casual.
El gol como consecuencia del colectivo
Si alguien ha puesto nombre a esa efectividad de cara a portería han sido Alejo Sánchez y Nicolás Alcaraz, los dos máximos goleadores del equipo con más de 20 goles cada uno. Pero su entrenador, José Vera, tiene claro de dónde vienen esos números:
«Son un grupo muy unido que poco a poco han ido mejorando día tras día. Un equipo que destaca sobre todo por su esfuerzo colectivo.»
Eso es lo que diferencia a este Infantil C: que los goles son una consecuencia, no el punto de partida. Primero el equipo, luego el marcador.
Benidorm: compitiendo tres categorías por encima
La temporada de liga no fue el único escenario donde este grupo dejó su huella. El equipo viajó a Benidorm para participar en un torneo donde los rivales estaban hasta tres categorías por encima de ellos. Lejos de intimidarse, los jugadores compitieron de tú a tú, con la misma actitud que han mostrado durante toda la temporada. Un viaje que, además del reto deportivo, sirvió para hacer equipo de verdad: jugadores y familias juntos, haciendo piña dentro y fuera de la pista.
Una familia que va más allá del campo
José Vera lo describe con naturalidad: tanto los jugadores como los padres son un grupo excepcional. Y eso no es un detalle menor en un club como el Chamar. La confianza de las familias, su presencia y su manera de acompañar el proceso son parte del éxito de este ascenso. Sin ese respaldo, el trabajo dentro del campo no tiene el mismo suelo sobre el que crecer.
A todos ellos, gracias y enhorabuena. Este ascenso es de todos.




